Tuberculosis y COVID 19 ¿Dos por uno?

The universe seems neither benign nor hostile, merely indifferent.”

“El Universo no parece benigno ni hostil, (sino) meramente indiferente.” – Carl Sagan

Campaña de vacunación obligatoria – MINSA. Foto: Agencia Andina.

El impacto del COVID 19 parece ser mucho menos letal y extendido en aquellos países en los que la vacuna BCG contra la tuberculosis ha sido o es administrada masivamente a su población y el Perú es uno de esos países. Y ha sido un científico peruano quien lo ha descubierto.

Gonzalo Otazu Aldana, Neuroscientist Gonzalo Otazu, Ph.D del New York Institute of Technology (NYIT).

El Dr. Gonzalo Otazú Aldana PhD, profesor asistente de ciencias biomédicas del Instituto Tecnológico de Nueva York, ha encontrado una correlación entre el COVID 19 y la vacuna BCG (Bacillus Calmette-Guerin), utilizada en casi todo el mundo para prevenir la Tuberculosis. Otazú encontró que el impacto del coronavirus está siendo muchísimo menor en aquellos países en los que dicha vacuna ha sido administrada de forma masiva a su población.

El Perú está entre esos países: al menos 8 de cada 10 peruanos ha recibido dicha vacuna y el Ministerio de Salud (MINSA) realiza campañas de vacunación de manera periódica. Al 2017, según datos del INEI, el 93.9% de todos los menores de 12 meses, el 94.2% de los menores de 24 meses y el 94.3% de los menores de 36 meses de edad habían sido vacunados contra la tuberculosis con la BCG.

La eficacia de la vacuna BCG para prevenir el TBC ha sido cuestionada y esa es una de las razones por las que se administra principalmente en países en los que el riesgo de contraer las formas más agresivas de la tuberculosis es relativamente alta. Sin embargo, es bastante eficaz contra un espectro amplio de otras infecciones respiratorias y ahí es donde radica la posibilidad de que pueda convertirse en un arma más contra el Covid 19.

Otazú enfatiza que es muy importante que las personas entiendan que la vacuna BCG no es una cura y no es una vacuna contra el Covid 19. Su eficacia contra esta enfermedad tiene que probarse científicamente y si bien los experimentos se están llevando en estos momentos, aún no hay resultados definitivos. Es imprescindible que se realicen pruebas clínicas controladas para verificar la hipótesis que sugiere la correlación.

Una de las razones por las que el Dr. Otazu no dio a conocer este trabajo antes (yo recibí una copia cuando estaba listo para ser publicado el mismo 23 de marzo) es porque temía que si las personas leían que la vacuna contra el TBC “tal vez” protegía contra el Covid 19, muchos de los vacunados iban a abandonar la cuarentena y las medidas restrictivas. Y eso sería potencialmente letal para ellos mismos. Sin embargo, con más infectados y el número de muertes creciendo, el panorama ya no sugiere un proceder tan irresponsable de parte de la ciudadanía.

Explica que este trabajo (cuya versión preliminar está publicada aquí) no demuestra i) que la vacunación BCG prevenga o mitigue los efectos de la enfermedad por Covid 19 y tampoco ii) que la enfermedad sea menos violenta y letal en aquellos países con políticas masivas de vacunación contra la tuberculosis, pues en todos esos países hay también políticas de distanciamiento social, cuarentenas y examinación masiva de ciudadanos. Aunque es cierto que los países donde la enfermedad ha causado mayores estragos son los mismos sin políticas masivas de vacunación con BCG y los mismos que no impusieron políticas de aislamiento y toma de muestras tempranas, podría seguir tratándose de una doble o triple coincidencia.

Trabajadores Médicos en trajes protectores con pacientes de coronavirus en la unidad de cuidados intensivos en un hospital de Wuhan, China. FOTO: National Public Radio (NPR)

El descubrimiento de esta correlación por parte del científico peruano ha sido reportado en medios prestigiosos como Forbes, Bloomberg, Fortune, y grupos de especialistas en Europa y Australia están investigando si, en efecto, la vacuna utilizada por primera vez en Francia hace casi 100 años puede servir para combatir hoy al SARS-CoV-2, nombre oficial del Covid 19.

El Dr. Otazu, casado con una ciudadana japonesa, se dio cuenta de la enorme diferencia en el impacto que estaba teniendo el COVID 19 en Italia y en Japón, dos países de ingresos altos, con poblaciones relativamente grandes de personas en edad avanzada.

“En Italia la mortalidad era altísima y en Japón no. ¿Por qué?”. Acto seguido él y su equipo empezaron a buscar explicaciones y encontraron que la vacunación con BCG había sido masiva durante muchos años en Japón, no así en Italia. Repitieron el ejercicio con cada país de los que contaban con datos sobre políticas y cobertura de vacunación BCG y compararon esos resultados con la mortalidad de Covid 19 por cada millón de habitantes.

Pero, ¿no sería posible que la epidemia golpeara más fuerte a los países a los que llega primero, aquellos a los que tomaba por completo desprevenidos? Japón, Hong Kong, Singapur y Corea del Sur -por poner algunos ejemplos- tenían experiencia con pandemias anteriores y similares de la que Italia u Holanda carecían.

El virus llegó el mismo día a Italia y a India (otro país con política de vacunación masiva con BCG) y a la fecha, Italia registra más de 17 mil muertos por Covid 19 para una población de 60 millones de personas (el doble que el Perú), mientras que India reporta apenas 162 muertos para una población de 1,300 millones de personas. Incluso si la información que sale de India es inexacta y poco confiable, la diferencia es demasiado grande.

¿Tendrá algo que ver la distancia? España registra 14 mil muertos en una población de 47 millones (265 muertos por cada millón de habitantes) mientras que Portugal, que está en la misma península, rodeado nada más que por España y el mar, registra 345 muertos para 10 millones (26 muertos por cada millón de habitantes).

La vacuna BCG podría ser una de varias explicaciones posibles, pero no la única. Hay personas que fueron vacunadas con BCG y que han muerto de Covid 19. Y si se confirmara que en efecto mitiga el efecto e impacto del virus Covid 19, se convertiría en un arma más para luchar contra la enfermedad hasta que esté disponible una vacuna específica, lo que puede tomar un año.

Quizás, si se demostrara su eficacia, podría vacunarse con BCG a los que están en la primera línea enfrentando a la enfermedad en su día a día. Y no solo hablamos de personal de la salud y de las fuerzas del orden, sino del tendero, de las miles de personas que trabajan en sectores vitales y en lugares tan expuestos como mercados y servicios públicos como el recojo de la basura.

Aquí les dejo el audio de la entrevista que le hice el día de ayer.

…y aquí el video.

 

2 comentarios en “Tuberculosis y COVID 19 ¿Dos por uno?

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