Manuel Merino o el héroe que no fue.

“El honor inmerecido es el preámbulo a la desgracia”.

Han Shan

Manuel Merino

 

Si la soga se rompe siempre por el lado más débil y el lado más débil es -como vemos- Manuel Merino, entonces los intereses que buscaban la vacancia de Vizcarra con Merino de mascarón de proa son mucho más poderosos e influyentes que el Presidente de un Poder del Estado. O lo suficiente como para, primero, intentar usarlo como un alicate y luego como un fusible y chivo expiatorio.

El sábado por la mañana Gustavo Gorriti en IDLReporteros (Tocando la Puerta de los Cuarteles) expuso las llamadas y mensajes que el aún presidente del Congreso, Manuel Merino, y su vicepresidente, colega y correligionario, Otto Guibovich, hicieron a las cabezas de las Fuerzas Armadas. Por la tarde, Merino aceptó que los llamó para pedirles  “calma” (Merino dixit) porque en el Congreso iban a vacar a Vizcarra. PERO, en ese momento ni siquiera se había presentado la moción de vacancia.

SOLITO SOLITO SOLITO

Como era previsible, una vez revelado el plan a Merino lo dejaron solo y en off side como al Chavo del 8 gritando “Maistro Longaniza” cuando todos los demás ya se quedaron callados. Igualito. Solito.

Primero se abrió su vicepresidente y también congresista por Acción Popular, Otto Guibovich. Si el viernes ya no tenían votos suficientes para vacar a Vizcarra, entre las 10 de la mañana y las 2 de la tarde del sábado ya no alcanzaban ni para consagrarle un día a la papa rellena. Lo de Guibovich fue increíble: dijo -de frente- que él solo envió un mensaje de texto, que ignoraba si Merino había llamado a las FFAA y, si lo había hecho, le tocaba al mismo Merino responder.

Se demoró menos que Pilatos para lavarse las manos y Pedro lo pensó un poquito más antes de negar a Jesús. Y eso que Pedro lo negó tres veces.

Actualización: antes de borrar su tuit (el que está citado arriba) el hermano de César Acuña -dueño de la franquicia que usa el antaurismo- exigió a su hermano la salida de la bancada de APP de los que causaron esta inestabilidad.

Uno por uno fueron quitando el cuerpo con una sinvergüenzura que sonrojaría a Donald Trump cuando se hizo el enfermo para evitar ir a la guerra que su país armó en Vietnam (y eso que Trump se escapó 5 veces). Primero su propio partido, luego Acuña, luego Urresti (con otra explicación inverosímil), luego todo el partido de Pepe Luna…  algunos antes y otros después, pero todos empezaron a abandonar el barquito.

Por cierto: ¿qué gremio empresarial siempre -siempre- se pronuncia cuando hay ajetreo y esta vez no dijo nada de nada? ¿Por qué podría ser? ¿Qué líder político se mandó un mensaje contra el populismo un día antes de que empezara todo esto? ¿Quién ayudó a financiar la campaña de ese líder?

 

EN LA PUERTA DEL HORNO SE QUEMA MERINO

Es duro ser un tonto útil, aunque lo más probable es que casi todos lo hayamos sido alguna vez y no nos dimos cuenta. O nos dimos cuenta mucho tiempo después. Manuel Merino, el aún presidente del Congreso, todavía no se ha dado cuenta. ¿Realmente le hicieron creer que era él quien regentaba el circo? ¿Se lo creyó genuinamente o siguió el jueguito porque le daba una relevancia con la que jamás se hubiera atrevido a soñar?

Es imaginable que Merino nunca se haya atrevido a soñar con ser Presidente. Como comentó Hugo Ñopo, Merino apenas obtuvo 5 mil votos en Tumbes -que son solo el 4% de los votos de esa región- y con eso llegó a presidir la mesa directiva del Congreso.

Los únicos otros dos miembros de Acción Popular que han detentado cargos más altos que él fueron Fernando Belaúnde y Valentín Paniagua. El primero gracias al voto popular producto de nuestra propensión a recordar las cosas como nos da la gana; y el segundo porque había que poner a alguien luego de que renunciaran Fujimori (por fax) y sus dos vicepresidentes. Cuando postuló a la presidencia en el 2006, chaparrón Paniagua obtuvo 7% (menos de 700 mil votos) frente a los casi 3 millones que obtuvo Alan García -quien había destrozado el país entre 1985 y 1990 y catapultó a Fujimori- y al casi millón de votos de Martha Chávez. No aprendemos.

Merino sabía todo eso y debe haber estado seguro de que nunca jamás tendría otra oportunidad como esta para ser Presidente, aunque fuera por solo 8 (o 20) meses. Y seguramente estaba en lo cierto. Si Paniagua, que fue presidente, que se enfrentó a la mafia y que era cariñosamente recordado sacó 7% en todo el Perú, ¿qué posibilidades tendría Merino con su 4% en Tumbes? Si esto era lo que pensaba, debe haber sido relativamente fácil convencerlo de encabezar el tinglado que lo convertiría en Presidente. Como Belaunde y Paniagua.

Quienes le frotaron el ego hasta convencerlo de que eso era posible esperan que Merino se queme solo porque eso es un fusible: si hay un corto circuito solo se quema el fusible y el sistema queda intacto. Por eso es tan importante que las investigaciones continuen, por eso era importante que la fiscalía allane los domicilios de quienes dijeron en público que tenían más grabaciones comprometedoras.

Todos los interesados en la vacancia estaban buscando algo de esto que escribí aquí (Merino Presidente). Y todos ellos van a seguir intentando a como dé lugar. Si no es ahora, será en las próximas elecciones, quizás a través de otros partidos políticos (de AP ya no creo, por ejemplo), quizás a través de nuevas alianzas. A eso es a lo que hay que poner atención.

Merino es solo una anécdota, un síntoma: siempre lo accesorio nos jala más el ojo. El problema sigue vigente y no resuelto: la clase política del Perú es un mamarracho y los que se dicen “decentes” son igualitos porque la consigna es sobrevivir. Y flotar. A como dé lugar.

Así que no, no vao a calmarno.

3 comentarios en “Manuel Merino o el héroe que no fue.

  1. El otro aspirante a héroe es Alarcón, cuya trayectoria política consiste en que decidió hacerse cada vez más poderoso para confrontar su propio pasado. Su situación es peor que la de Merino pues está inmerso en problemas legales que Merino no tiene. El caos que se pretende instaurar favorece a los pillos.

    Le gusta a 1 persona

  2. Que buen análisis. Este periodista no corrió al tremendismo de otros que no buscaron la esencia sino el show aparentando ser imparciales para “tener credibilidad” y se afanaban en entrevistar a “constitucionalistas” que se despachaban a su antojo destilando sus inclinaciones anti vizcarristas.
    Lo cierto es que había un complot basándose en un tema que Vizcarra tiene que aclarar a la fiscalía.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s